Alejandro Arturo Parada González, nació el 8 de enero de 1952 en Talca. Casado, una hija, estudió en el Liceo N° 8 de Santiago y posteriormente ingresó a la carrera de Medicina Veterinaria en la Universidad de Chile donde comenzó a militar en las Juventudes Socialistas. Tenía una hija. Luego del golpe de estado, colabró con la dirección clandestina socialista, liderada por Exequiel Ponce.
Fue detenido el 30 de julio de 1974, alrededor de las 03:30 horas de la madrugada, por efectivos de la DINA que practicaron un gran operativo en el que participaron cerca de 30 civiles armados. El afectado se encontraba durmiendo junto a su señora, Angélica Muñoz -la que se encontraba en su octavo mes de embarazo- cuando fueron despertados por violentos golpes en la puerta. Al abrir, su cónyuge fue encañonada con una metralleta y de inmediato ingresaron los civiles en gran número, portando diferentes tipos de armas de fuego, sin identificarse y preguntando por unas armas. Alejandro Parada fue sacado a la calle, casi desnudo, en tanto que a su mujer la mantuvieron al interior de la vivienda, mientras allanaban destruyéndolo todo, pisos, muros, vidrios, etc. Al rato, sin haber encontrado nada de lo que buscaban, entraron al afectado que exhibía entonces una rodilla destrozada y sangrante, continuando el interrogatorio a ambos.
Pasado un largo rato, se llevaron detenido a Alejandro Parada, al que subieron a un furgón color oscuro que estaba estacionado en la esquina del Pasaje. Además, se llevaron una gran cantidad de cosméticos que vendía la víctima, material que -según los aprehensores- debía ser analizado. Uno de los civiles que participó en este operativo fue identificado por los vecinos como Eduardo Correa Castro, empleado de una importadora automotriz llamada DIVEMA. Esta identificación fue confirmada por el Capitán Castillo, que dijo conocerlo a él y a su hermano, también funcionario de la misma firma.De lo sucedido quedó constancia en un parte estampado en la Tenencia Vista Alegre, el que fue dictado al Suboficial de guardia por el propio Capitán Castillo, según el mismo reconoció ante el Tribunal que investigó estos hechos.
Con posterioridad, se logró establecer que Parada fue conducido al recinto secreto de la DINA ubicado en calle Londres 38, donde fue visto por Mario Aguilera, quien llegó detenido a ese mismo lugar el 12 de agosto de ese año. A mediados de ese mes de agosto fue trasladado, junto a otros detenidos, a Cuatro Alamos, campamento controlado por la DINA, donde se mantenía a los prisioneros incomunicados del exterior, pero sin ser interrogados.
Una semana después que fuera detenido, la cónyuge recibió una carta suya la que fue lanzada por debajo de la puerta de la casa. Estaba escrita en un papel de memorándum con membrete del Ministerio de Relaciones Exteriores y cuenta que no sabe dónde está, que era un lugar oscuro. Agrega que cuando esté más clara su situación le va a pedir que le envíe algunas cosas como ropa. Le indica que debe ahorrar para una «fianza» en la Clínica por si ella tiene un adelanto, refiriéndose seguramente a su embarazo. En una nota, entre paréntesis, expresa que le parece que es sábado ese día. El mensaje se extendió en tres hojas, dos de las cuales tienen fecha noviembre de 1974 y dice que esta carta la escribe gracias a la gentileza de quien «lo cuida» y no cree conveniente aprovecharse. Espera tener luego noticias de ella y señala que apenas pueda le contará más cosas de las muchas que tiene que relatar, que esos días le han parecido años. Firma la carta como lo llamaban amigos y familiares «Cano». Cabe señalar que expresa que en ese lugar donde se encuentra lo tratan bien.
Pese a las esperanzas manifestadas por la víctima en esta carta, nunca más se volvieron a tener noticias suyas y su rastro se perdió precisamente en la fecha consignada en la misiva, noviembre de 1974.
Fuente: MemoriaViva
