Ariel Mansilla

Oriundo de Viña de Mar, Ariel Mancilla llegó a Santiago para estudiar Construcción Civil en la Universidad Técnica del Estado (UTE), a la que ingresó en 1967. Pese a que en un primer momento se mantuvo al margen de toda participación política o estudiantil -quizás por su propia situación familiar: su padre era un estricto Suboficial de la Armada-, pronto manifestaría interés por vincularse a la organización en la que militaba la mayoría de sus amigos. Fue al volver de unos trabajos voluntarios realizados en el verano de 1968 cuando Ariel se acercó a los jóvenes socialistas de la UTE con la intención de ingresar a la organización. La JS de Construcción Civil de la UTE se había incorporado a trabajar territorialmente en la Tercera Comuna, la que abarcaba a tradicionales barrios de las comunas de Quinta Normal y Santiago.

La influencia definitiva que empujó a Ariel a la militancia vino de la mano de Alberto Galleguillos, un viejo y comprometido profesor socialista, que dirigía el Liceo Integral Nº 1, precisamente en la Tercera Comuna. Se trataba de un sui generis establecimiento educacional, que durante el día atendía la formación de alumnos expulsados de otros colegios y por las tardes se transformaba en una verdadera sede partidaria, donde se reunían mujeres, trabajadores y vecinos, y en la que se realizaban todas las actividades y reuniones del PS. Durante las primeras semanas de 1971, Ariel y la mayoría de sus compañeros se encontraban preparando las segundas jornadas de trabajos voluntarios con la ONSEV, una entidad gubernamental que se había formado para coordinar la realización de estos tradicionales operativos de verano. Ariel no tenía previsto ir ese año, pero colaboraba en la inscripción de los jóvenes que a fines de ese mes de enero partirían rumbo a diversas localidades de Llanquihue.

Luego del triunfo de la UP, Ariel colaboró activamente en el éxito de ese proceso inédito en la historia de la izquierda, que mantenía los ojos del mundo puestos sobre el país. A la XX Conferencia Nacional de la JS asistió como delegado por la Tercera Comuna y resultó electo miembro del Comité Central, asumiendo luego la Secretaría Nacional de Frentes de Masas. Después del 11 de septiembre de 1973, Ariel -con el nombre político de Gabriel- pasó a integrar la dirección del PS en la clandestinidad, en la cual destacó como uno de sus dirigentes más comprometidos, a cargo de la Unidad de Logística del Comité Central. Su rol era conseguir casas e infraestructura (pasaportes, dinero, contactos con embajadas) para los dirigentes clandestinos y para los militantes socialistas de regiones que, a partir del mes de octubre de ese año, comenzaron a llegar a la capital huyendo de la represión. La detención de Ariel se produjo el 14 de marzo de 1975, a las 13:30 horas, al momento de ingresar a una pensión en calle Ricardo Cumming N° 732, en una de cuyas habitaciones -que arrendaba Sara Montes- se iba a reunir con uno de los equipos que trabajaba bajo su dirección. Esa mañana había llegado al lugar Clara Rubilar, otra militante del PS, que -providencialmente- salió a hacer algunas compras antes de la llegada de la DINA. Pocos minutos después, la vivienda fue allanada por 10 agentes de civil, que se instalaron en la casa y montaron una ratonera para lograr su captura, la que fue presenciada por algunos moradores, pues se trataba de una pensión donde vivían varias familias. Ariel intentó convencer a los agentes que su identidad era otra, haciéndose pasar por hermano de Sara, pero uno de los agentes lo reconoció: habían sido compañeros en el liceo. A partir de este hecho, intentó otra maniobra y convenció a los efectivos que lo acompañaran a un punto, en donde supuestamente contactaría con un alto dirigente del Comité Central. Sara Montes recuerda que el agente que conocía a Ariel asintió, pero le dijo que «si era un truco, no la contaría dos veces». Llegados al lugar del falso contacto, aprovechó un descuido de sus captores para lanzarse a las ruedas de un microbús. Uno de los agentes le disparó, ocasionándole una fuerte herida en un pie. Pocos minutos después de haber salido, volvieron a la pensión e informaron a Sara Montes lo que había ocurrido: llevaban un bulto envuelto en una lona verde.

Fuente: psdechile.webnode.es/memorial-socialista/ariel-mansilla/